Estás viendo

Restaurante Ventorrillo de la Perra en Benalmádena

en: restaurantes en málaga > restaurantes en benalmádena > restaurantes de cocina tradicional > restaurante ventorrillo de la perra
Restaurante Ventorrillo de la Perra

Voy al Ventorrillo de la Perra desde que soy capaz de recordar. He ido toda la vida, aún me acuerdo cuando iba con mis abuelos y no me gustaba la comida... Ahora no me lo puedo creer. Mis padres me pedían entonces unas croquetitas que estaban deliciosas, pero yo que nada.

He crecido un poquillo, je, je, y cuando nos reunimos para celebrar algo... Me comería hasta la loza de los platos.

Y es que tienen una carta, que a ver dónde la encuentras. Hace mucho la tradición. Dicen que el sitio ha sido venta desde hace más de doscientos años y que lo llevaba el Tío Calambres, que tenía una perra que se llamaba "Picarona". Precisamente, por ella, se llama así el local.

Doscientos años dan para aprender una chispilla de cocina y eso se nota. Les encanta lo de la cocina típica de Málaga. Mi padre se pone tibio con las sopas cachorreñas, por lo visto las comía de chiquitillo y este es el único sitio en que las puede encontrar. Mi madre es más del gazpachuelo. Yo, sin embargo, me inclino por la berza malagueña.

Ahora, en lo que todos nos ponemos de acuerdo es en el lomo en manteca y en la morcilla con pisto. Por dios... y las croquetitas que no falten.

ESCRIBE TU OPINIÓN

HAY 1 OPINIONES
Nacho Diaz
Nacho Diaz

22 de noviembre de 2010 a las 09:23

una noche de verano me invitaron unos amigos a cenar en un restaurante con solera, bajo un sombrajo en una terraza con olor a azahar y suelo rojo de barro.
Me presentaron a su dueño y en el apretón de manos hubo una transfusión de sentimientos que convertirían a esa persona en uno de los mejores amigos que tengo.
Tras la deliciosa cena se sentó con nosotros a tomar unas copas y surgió en la conversación la posibilidad de darle un cambio al Ventorrillo y he aquí que me enfangó hasta el cuello en la nueva reforma del restaurante .
En él no sólo dejé mi buen o mal gusto a la hora de decorar sino tambien momentos, risas, lágrimas, abrazos, alma, hasta una mesa marroquí que me dejó mi madre de herencia esta en el salón de la planta alta .
Qué recuerdos y que saudades, gracias, gracias Nacho por tenerme en un tiempo entre tus mejores amigos y compartirlo todo, gracias